Cuántos acordes por compás

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En este artículo vamos a darte las pistas para saber cuántos acordes por compás o armonías deberías utilizar cuando armonices. Vamos a seguir con nuestra melodía, Adeste fideles.

adeste fideles primera frase

Célebre himno “adeste fideles” armonizado.

Partes de la melodía y zonas

Aunque este análisis te servirá para tomar otras decisiones de armonización, lo presentamos en este artículo por tener una importancia fundamental a la hora de elegir cuántos acordes o armonías utilizar por compás. Si quieres profundizar más sobre éste tema, puedes consultar el post tipos de compases musicales.

Partes: para una melodía cuadrada (o estándar) como es nuestro caso podemos decir que a+b es una subfrase o antecedente, c+d es otra subfrase o respuesta, luego a y c son ideas básicas, b y d ideas de contraste, y luego tenemos que cada una de estas partes se divide en motivos o incisos.

frases y subfrases

Ideas básicas y de contraste en la melodía (a,b,c y d) que juntas forman subfrases y melodía.

Por otra parte tenemos que considerar que hay zonas de agitación, donde el ritmo normal se altera o se acelera, y zonas de reposo, donde normalmente las notas son más largas. Las zonas de agitación normalmente se presentan justo antes de la conclusión de las partes (por ejemplo, antes de una cadencia).

zonas agitación

Zonas de agitación en la melodía. Se situan normalmente antes de las cadencias o finales de las partes de ésta.

Sabiendo esto… ¿Cuántos acordes?

Fíjate cómo se ha realizado esta armonización:

adeste fideles armonizado

Armonización de una melodía del himno. Arriba, los grados en la tonalidad de las notas de la melodía. Abajo, acordes posibles a elegir y en color los que se han utilizado.

-En (a) que es la idea básica, utiliza una armonía por compás (I y V), una para el inciso, y otra para el motivo que sigue. El ritmo de la armonía (que no el ritmo armónico) es de nota contra nota, es decir, la blanca se armoniza con blanca y la negra con negra). En el segundo compás opta por dos acordes para la nota SOL. Esto en realidad es artificial: una transición melódica entre los dos acordes.

-El comienzo de (b) lo habíamos considerado como una zona de agitación (se sitúa antes del final del antecedente). ¿Qué sucede? Que apoya esta agitación en la armonía alternando los acordes con el mismo ritmo (acelera el ritmo armónico por decirlo de alguna manera).

-La segunda parte de (b), utiliza dos armonías o acordes, simplemente para posibilitar la creación de una semicadencia (I-V). Observa que la nota Sol debería prolongarse hasta el final del compás, pero la nota Fa ejerce la función de repetir la anacrusa del primer motivo o inciso. La nota Fa invade en cierta manera el compás. Sigue con una estrategia de nota contra nota.

– En (c) se utiliza el mismo motivo que en (a),  pero esta vez la agitación puede considerarse que empieza después de la blanca. Lo que hace es apoyar toda la secuencia de negras alternando acordes sucesivamente, hasta llegar a (d), que es una idea de contraste conclusiva. El primer Si de negra en el quinto compás es simplemente una nota de paso entre LA y Do.

-Fíjate que en (d) vuelve a  una armonía por compás, para indicar reposo o sensación de conlusión (el segundo acorde del penúltimo compás no armoniza la nota Re sino que es una prolongación de la armonía anterior para crear un contraste por disonancia antes de llegar a la última nota).

¿Hay otras alternativas?

Siempre hay alternativas. Entre éstas, podemos considerar:

  • Acelerar el ritmo: disponer acordes con corcheas: siempre puedes hacerlo siempre que seas consciente que esto va a suponer que tu tema va a sonar más veloz. Ten en cuenta que el valor rítmico más pequeño, y a la par el más frecuente en la melodía es una negra. Escucha este ejemplo para comprenderlo:
  • Disponer de más armonías por compás o nota: no es incorrecto hacerlo siempre que seas consciente de los resultados. Disponer de un cambio de armonía supone disponer un nuevo acorde, por lo que si queremos dos armonías para una nota donde sólo había una, vamos a tener que duplicar por fuerza el ritmo. Esto en algunos casos va a funcionar y en otros traerá resultados no deseados. Escucha como en los compases segundo y tercero se ha optado por dos armonías por compás (I-IV y ii-V) obteniendo algo diferente:
  • Disponer de menos armonías por compás: debes tener en cuenta entonces que una armonía puede no encajar de manera consonante con todas las notas del compás (como en el compás 4, de negras).  Esto no resulta dramático siempre que el acorde que se va a prolongar empiece con una consonancia y en tiempo fuerte. En el piano es menos perceptible pues las notas pierden intensidad tras el ataque. Escucha lo que sucede si se mantiene la armonía de tónica en el cuarto compás, lo que sería en la práctica, armonizar con nota pedal (lo ofrecemos en órgano para que aprecies las disonancias):
  • Desplegar el acorde: es una alternativa parecida a la primera, pero en este caso, estamos desviando las notas del acorde de su posición (un ejemplo común son los acordes arpegiados).

Esperamos que te haya servido de ayuda.

¡Hasta pronto!

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