Los “coros” o duplicación de voces (I)

campanariosHemos escuchado en infinidad de canciones u obras clásicas como una voz es en algunos momentos duplicada, es decir, otra voz se le añade, y suenan las dos juntas de una manera armoniosa: los coros tan célebres.

¿Cómo se hace esto? ¿Qué necesitas saber? En esta serie de posts te ayudaremos a resolver todas estas cuestiones. Empezaremos con algunas consideraciones básicas de la duplicación.

Dependencia

Para que la voz que acompaña la melodía sea totalmente dependiente de ésta, es decir, que la voz acompañante no deje de ser un acompañamiento, deben cumplirse una o dos de las siguientes condiciones:

  • Las notas de la voz acompañante coinciden en posición (ritmo) y duración con la voz principal. En este caso, diremos que estamos armonizando nota contra nota. Sin embargo también es posible alterar sensiblemente el ritmo de la voz acompañante, lo que dará riqueza al acompañamiento.
  • Los intervalos que se generan son siempre o casi siempre constantes. Es decir, que si la primera nota de la voz que acompaña a la melodía está una octava justa por debajo de ésta, las siguientes notas también estarán a una distancia de octava por debajo. ¿Qué sucede cuando cambian constantemente? Qué la voz acompañante está cantando “otra” melodía. Los intervalos melódicos dejan de ser similares.
  • Las voces discurren de forma paralela, es decir, cuando la voz principal baja, la voz secundaria baja. Esto es algo también muy relacionado con el punto anterior. En el caso que no sea así, estamos introduciéndonos en el pantanoso campo del contrapunto.

Consonancia entre las voces

Para que las dos o más voces suenen bien juntas, los intervalos entre las notas deben ser los siguientes:
Unísono | 8ajusta |5ª justa | 4a justa | 3ª mayor y 3ª menor | 6ª mayor y 6ª menor
Estos son los intervalos consonantes, es decir, notas que suenan de manera agradable (en mayor o menor medida) cuando son cantadas simultáneamente.

Posición de las voces

La voz acompañante normalmente será más baja que la voz que acompaña. ¿Por qué? Porque el oído presta más atención de manera natural a las notas más agudas por lo que la voz acompañante quedará subordinada a la voz principal. En cualquier caso, siempre existen otras alternativas, como puede ser, colocar la voz acompañante por encima pero notablemente disminuida en volumen.
Recuerda que a igual volumen (o dinámica), percibiremos la voz más alta de manera preferente, por lo tanto el resultado será que la melodía acompañante va a resultar auditivamente la armonía principal.

En el siguiente post explicaremos que intervalos son  los más adecuados para acompañar una voz con varios ejemplos sonoros.

¡Hasta pronto!

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