Los secretos de la música (I)

En esta entrada os vamos a hablar de uno de los secretos de la música: la alternancia entre tensión y reposo. ¿Cuán importante es esto? Pues creemos que es más importante que cualquier otra cuestión de teoría musical, pues podemos decir que TODOS los mecanismos de funcionamiento de la música occidental se basan en este simple binomio.

Empecemos…

Quizás te parezca absurdo, pero ¿te has parado a pensar cómo empieza y cómo acaba cualquier obra? Sí, empieza con un silencio y acaba con un silencio. El silencio (o ausencia de tonos) es un elemento de reposo. Silencio|sonido = reposo|tensión.

Las notas de una melodía también tienen un grado de reposo o tensión estrechamente relacionados con el concepto de tonalidad. ¿Y que es la tonalidad? Pues simple y llanamente una manera de jerarquizar los sonidos en que la tónica (o nota de referencia) se establece como centro de todo lo que ocurre. Por ejemplo, si estamos en la tonalidad de Do mayor, por distintos motivos Sol implica un cierto grado (bastante elevado) de tensión (no confundir aquí con el concepto de consonancia-disonancia). Por lo tanto: Do implica reposo porque estamos en el centro de lo que ocurre. En cuanto tomamos otra nota, nos hallamos en una zona de mayor o menor tensión. Por eso cuando acabamos una melodía concluímos con la tónica: queremos reposar, descansar de todo lo que ha ocurrido.

El ritmo: podríamos hablar una eternidad de los fenómenos rítmicos, pero solo para ilustrar que aquí también funciona este binomio tensión-reposo: si tenemos dos notas, una larga y otra de valor la mitad, podemos admitir que la nota corta implica un cierto grado de tensión que se verá relajado cuando suene la nota larga. (Tensión|reposo). Es por esto que las notas largas de una melodía implican rítmicamente reposo en ella. Bajo los conceptos de compás y tiempos del compás también se haya este fenómeno, si bien es más complejo de analizar: por ejemplo, en un compás de vals, el primer tiempo es una descarga de tensión que se ha acumulado, desde que sonó el primer tiempo del compás anterior.

La armonía: de igual manera que las notas generaban tensión|reposo entre si, las armonías o acordes también generan grados de tensión y reposo. Por fundamentarse la armonía en sonidos simultáneos, las consideraciones son algo diferentes que en la melodía, pero el funcionamiento es básicamente el mismo: acorde de tónica (I) es reposo, y acorde por ejemplo de VI, es de tensión.

La dinámica: aquí la cosa es muy ambigua: un crescendo implica un aumento de la tensión (es decir, piano implicaba reposo y forte implica tensión), pero el clímax de este crescendo, es decir, cuando se alcanza el tope de intensidad, normalmente está relacionado con reposo o con descarga de tensión (las armonías tensas que provienen del crescendo normalmente concluyen en armonías de tónica o menos tensas).

Esto es todo. ¡No te pierdas nuestra segunda entrada sobre los secretos de la música!

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