La quinta, la cuarta y la octava

Como hemos visto en la entrada anterior, (pincha aquí para verla) las quintas justas y las cuartas justas, así como cualquier intervalo (a excepción del unísono y la octava) tienen una cualidad marcadamente dual. También hemos podido comprender que la cuarta justa y la quinta justa son las dos caras de un mismo intervalo (la inversión, o cómo las notas se intercambian de posición en el registro). Esto nos permitía una armonización, si bien arcaica, de nota contra nota.

¿Recuerdas el tema de Alfonso X armonizado con quintas justas en el bajo?

Vamos a ir un paso más adelante. Vamos a introducir una tercera nota. Es decir, ahora vamos a armonizar con dos notas, únicamente con el material del que disponemos: la octava, la cuarta justa y la quinta justa. Estamos generando tríadas.

¿Que es una tríada? Una tríada son 3 sonidos distintos que suenan simultáneamente.
¿Qué vamos a hacer con ellas? Como hemos visto que un intervalo de quinta tiene una cualidad dual, vamos a probar de doblar una de las notas. O bien la nota de la melodía, o bien la nota del bajo.

Vamos a tener realizando las 4 primeras posibilidades:

6 posibilidades
1) Duplicamos la nota aguda del intervalo una octava por encima (se generan 3 intervalos: 5a justa entre la primera y la segunda nota, 13ª entre la primera y la tercera nota (esto es un intervalo de quinta justa compuesto) y octava entre la segunda y la tercera nota).
2) Duplicamos la nota aguda del intervalo una octava abajo (se generan 3 intervalos: cuarta justa entre la primera y la segunda nota, octava entre la primera y la tercera, y quinta justa entre la segunda y la tercera).
3) Duplicamos la nota grave del intervalo una octava arriba (los intervalos son los mismos que en 2) salvo entre la primera y la segunda nota, que corresponde a una cuarta justa).
4) Duplicamos la nota grave del intervalo una cuarta abajo (Sucede lo mismo que en 1), en este caso nos encontramos con la octava en el registro bajo).

Si escuchas los ejemplos de cada una de las transformaciones sobre la melodía de Alfonso X, puedes sacar tus propias conclusiones. Algunas son obvias y otras más sutiles.

La sensación de quinta no se pierde sustancialmente al haber duplicado una de las notas. Esto sucede porque el intervalo de octava justa es relativamente neutro respecto al de quinta.

-Observarás que en los casos 1 y dos se refuerza la melodía (o nota más aguda) y en los casos 3 y 4 la armonía. En los casos 1 y 4, a pesar de seguir existiendo la sensación “de quinta”, se está alterando el punto de gravedad de las líneas melódicas, y oscureciendo una de ellas.

Bien, haznos ahora un favor. Ojea el repertorio pianístico y mira cuando en la obra aparecen acordes. ¿Notas algo? En efecto, en la mayoría de acordes aparece la tercera o la sexta de por medio. Raramente encontrarás acordes con sólo octavas, quintas y cuartas justas. ¿Por qué? Pues porque en un contexto tonal esto crea ambigüedad. Es como decir: “oye, me estás colocando aquí una quinta justa, ¿Qué me quieres transmitir con ello, tónica o dominante?”
¿Todo lo que signifique armonizar con quintas es en consecuencia negativo? En absoluto. Escucha los primeros compases de la novena sinfonía de L.v. Beethoven. Creemos que es un homenaje al intervalo de quinta justa. ¡15 compases con sólo dos notas!

Por último vamos a ver de manera breve el último paso natural antes de introducir las tríadas con terceras: es completar las posibilidades que tenemos con las cuartas justas y quintas justas. Si queremos conservar la consonancia, esto no es efectivo, pues al introducirlas a la vez van a aparecer por algún lado intervalos que son disonantes.

Los casos nuevos que nos encontraremos son:

5) Añadimos un intervalo de cuarta justa por encima de la nota grave (se genera un intervalo de cuarta justa entre la primera y la segunda nota, un intervalo de quinta justa entre la primera y la tercera y un intervalo de 2ª mayor entre la segunda y la tercera).
6) Añadimos un intervalo de quinta justa por debajo de la nota grave (esto crea 3 intervalos: quinta justa entre la primera y la tercera nota, quinta justa entre la segunda y la tercera, y 9ª menor ).

Aunque no nos vamos a detener más en el tema de las disonancias, en 5) apreciamos que la disonancia se hace más manifiesta que en 6) (esto ya lo explicamos y es porque las notas se encuentran muy cerca entre sí). El agravante en 5) es que la disonancia se encuentra de pleno en la línea de la melodía, por lo que no va a pasar precisamente desapercibida.

En resumen:

  • En todos los casos de tríadas con duplicación, los intervalos son consonantes (octavas justas, cuartas justas o quintas justas).
    – Cuando combinamos cuartas justas y quintas justas a la vez, se generan disonancias (más o menos perceptibles) según la disonancia sea entre dos notas muy próximas o no, o esta se encuentre en el bajo o en la melodía.
    -Como habrás podido comprobar con las duplicaciones se generan intervalos abiertos (las notas ocupan más que el ámbito de una octava) e intervalos cerrados (todas las notas comprendidas en el ámbito de una octava). Enric Herrera comenta en su tratado de armonía que los intervalos cerrados suenan más tajantes que los abiertos, que suenan más suaves. Y tiene razón en esto pero no explica el porqué: ¡el porqué, es que la disonancia en los intervalos abiertos no es tan grande puesto que la disonancia se aprecia menos cuando aumenta la distancia entre las notas!

No te pierdas la última y más reveladora entrada de los 3 capítulos! En ella vamos a introducir las tríadas con terceras.

¡Hasta pronto!

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